sábado, 5 de octubre de 2013
viernes, 4 de octubre de 2013
Fundamentos de memoria holográfica
Nuestra extraordinaria capacidad de recuperar cualquier información contenida en la reserva de nuestras memorias se torna más comprensible si es que el cerebro funciona en principio como si fuera un holograma. Por ejemplo, si alguien pregunta qué viene a la mente cuando se dice la palabra "cebra", nadie escudriña el cerebro alfabéticamente para llegar a una respuesta. En vez, asociaciones como "rayado", "equino", y "animal africano" todas saltan a la mente de inmediato.
Ciertamente, una de las cosas más sorpresivas acerca del proceso del pensamiento humano es que muchas piezas de información parecen estar correlacionadas con otras piezas de datos. Esto es porque cada porción de un holograma está interconectada de manera infinita con todas las otras fracciones. La mente constituye, entonces, el ejemplo más elocuente de un sistema interconectado que existe en la Naturaleza.
El almacenaje de memorias no es el único de los dilemas de la neurofisiología que se torna más comprensible como resultado del modelo holográfico del cerebro propuesto por Pribram. El otro es de cómo el cerebro es capaz de traducir la avalancha de frecuencias que le impactan por medio de los sentidos (frecuencias luminosas, de sonido, táctiles, y otras) en el mundo concreto de nuestras percepciones.
Codificar y descifrar frecuencias es precisamente lo que un holograma hace mejor. Así es como un holograma funciona como variedad de lente óptico, como aparato traductor con la capacidad de convertir una sombra confusa en una imagen coherente. Pribram también cree que el cerebro igualmente contiene un lente (el "ojo de la consciencia" dirían los psicoanalistas), y que usa principios holográficos para convertir matemáticamente las frecuencias que recibe por medio de los sentidos, en un mundo interno de percepciones tangibles.
Esta ilustrativa comparación entre la conectividad neuronal de un ratón y un cúmulo de galaxias, nos hace ahondar en la profunda intuición de que existe una correspondencia formal entre todas las cosas del universo, una fractalidad cósmica, que hace honor a la máxima hermética: “como es arriba, es abajo”. También nos hace explorar la posibildiad, por el mero encanto de las formas y la sublimación de los espejos, de que el universo en sí mismo sea un ser consciente y que su marcoestructura sea similar a la microestructura de un cerebro (diseñado para procesar información). Quizás el princicpio fundamental del universo, antes que la energía o la materia, es la información, y esta misma información se manifiesta, se representa de forma en la que pueda ser transmitida en todo el sistema de la forma más eficiente, posiblemente en todas partes al mismo tiempo, a la velocidad de la luz (a la cual el tiempo deja de pasar).
Nuestras nueronas son estrellas; nuestra sinapsis es una galaxia; nuestro cerebro es el universo.
Sobre esta azogada (y mística) semejanza entre la red neuronal y la red galáctica, Jay Alfred escribió:
Las galaxias visibles en el universo no están aisladas ni desconectadas, sino están entretejidas por una estructura o red de filamentos que es la materia oscura que sirve como andamiaje del universo. Esta estructura en forma de red es una carcterística tanto de la materia oscura como del plasma magnético. La apariencia de esta red tiene un asombroso parecido con una disección del cerebro (ver imagen al principio de la entrada y hacer zoom).
Pero no sólo es la morfología (aspectos estructurales) de la estructura del universo a grandes escalas la que es similar al cerebro humano, sino también la fisiología (las funciones). Estos filamentos transportan corrientes de partículas cargadas (iones) a lo largo de grandes distancias que generan campos magnéticos, al igual que una fibra nerviosa. Y forman circuitos, al igual que los circuitos neuronales en el cerebro.
El alto grado de conectividad es lo que distingue al cerebro de una computadora ordinaria. La conectividad también es notable en la red cósmica. Las galaxias se forman cuando estos filamentos se cruzan entre sí. Un cúmulo (nexus) de filamentos provee la conectividad para transferir no sólo energía sino información de un núcleo galáctico a otro.
La Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN)acaba de escribir un capítulo crucial en la historia de la Física, al descubrir una nueva partícula subatómica que confirma con más de un 99% de probabilidad la existencia del bosón de Higgs, conocido popularmente como la 'partícula de Dios', un hallazgo fundamental para explicar por qué existe la materia tal y como la conocemos.
Con los resultados presentados hoy, la existencia del bosón de Higgs -la partícula subatómica teorizada por el físico británico Peter Higgs en los años sesenta, y que supone el único ingrediente del Modelo Estándar de la Física que aún no se había demostrado experimentalmente- esprácticamente un hecho.
Si no fuera por el bosón de Higgs, las partículas fundamentales de las que se compone todo, desde un grano de arena hasta las personas, los planetas y las galaxias, viajarían por el Cosmos a la velocidad de la luz, yel Universo no se habría 'coagulado' para formar materia. Por ese motivo, el editor del físico Leon Lederman creyó oportuno cambiar el título de su libro llamado originalmente 'The goddamn particle' ('La puñetera partícula') por el de 'The God particle' (La 'partícula Dios', aunque popularmente se ha traducido como 'la partícula de Dios').
En 1964, Higgs describió con la sola ayuda de un lápiz y un papel las ecuaciones que predicen la existencia de una partícula nunca vista, pero necesaria para que funcione el Modelo Estándar sobre el que se basa la física actual. Es la partícula fundamental de lo que se conoce como el mecanismo de Higgs, una especie de campo invisible presente en todos y cada uno de los rincones del universo y que hace que las partículas inmersas en él tengan masa.
El bosón de Higgs es el componente fundamental de ese campo, de la misma manera que el fotón es el componente fundamental de la luz. Si la 'partícula de Dios' no existiera, tampoco existiría nada material en el Universo.
La idea es que cuando miramos el cielo nocturno, estamos viendo una pared con una imagen en ella (que incluye todas las galaxias y las estrellas).
Este principio holográfico podría explicar por qué el universo parece granuloso en la más básica escala de energía.
Recuerda que una imagen holográfica se crea cuando un objeto es bañado por la luz de un láser y un segundo láser salta fuera de la superficie reflectante de la primera (que es grabada).
Una tercera luz ilumina la imagen para revelar la holografía. Estos cambios en las ondas de gravedad se deben a patrones de luz, lo que simulará lo que es, en esencia, el proceso de creación de una imagen holográfica.
Si esto fuera demostrado, entonces cambiaría la mayoría de las cosas que pensamos y sabemos sobre el universo.
Desde el comienzo de la historia de la humanidad ha habido una fascinación sobre nuestra existencia. Hemos buscado respuestas a través de la religión, la metafísica y la filosofía, y nos hemos basado en la fe y en un poder superior para poder explicar nuestra conciencia. Estas cuestiones continúan hasta hoy a través de la ciencia, y en los últimos decenios hemos llegado a entender más acerca del mundo y nuestro lugar en él. En nuestra vida cotidiana no nos damos cuenta de que vivimos realmente en un holograma y nuestra existencia es una proyección holográfica, nada más. Todo lo que creemos que es real, nuestro mundo físico, es la ilusión de un universo holográfico, una de las teorías más importantes del siglo 20.
El gran descubrimiento del Siglo XX, el universo holográfico
En 1982 se llevó a cabo un notable experimento realizado por un equipo de investigación dirigido por el físico Alain Aspect en el Instituto de la Óptica Teórica y Aplicada en París. El experimento demostró que el grupo de partículas subatómicas que componen nuestro universo físico, el llamado “tejido de la misma realidad”, posee lo que parece ser una innegable propiedad “holográfica”. La teoría holográfica del mundo incluye no sólo la realidad tal como la conocemos, sino también fenómenos inexplicables. Es capaz de explicar los fenómenos paranormales y las experiencias extracorporales, la telepatía, sueños lúcidos y mucho más. En los últimos años el modelo holográfico ha recibido el apoyo científico y experimental.
El hallazgo experimental de Aspect, es una pieza fundamental de la evidencia de que el universo es un holograma y que la vida tal cual la conocemos no es real. Su investigación es considerada por muchos como uno de los descubrimientos más importantes del siglo XX. Aspect, junto con sus colegas Jean Dalibard y Roger Gerard descubrieron que bajo ciertas condiciones, las partículas subatómicas como los electrones son capaces de comunicarse instantáneamente entre sí independientemente de la distancia que los separa. No importa si son 3 metros o 10 mil millones de kilómetros. De alguna manera cada partícula parece saber siempre lo que la otra está haciendo. Sus teorías desafían la mente educada a todos los niveles, ya sea en la escuela, universidad u otra forma de educación superior que utilicen los libros de texto como verdad absoluta, sino que por el contrario formar sus propias opiniones y teorías.
La ciencia explica
Según la comunidad científica el principal problema de este hallazgo es que viola la creencia de Einstein, de que nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz. Los científicos mantienen que viajar más rápido que la velocidad de la luz es equivalente a romper la barrera del tiempo, siendo esta perspectiva el hecho de que algunos físicos no compartan la teoría de Aspect. Sin embargo, ha inspirado a otros a ofrecer nuevas explicaciones, todos ellos basados en la suposición de que la realidad objetiva no existe, que a pesar de su aparente solidez el universo es en el fondo un fantasma, un holograma gigantesco y detallado maravillosamente.
Karl H. Pribram, Doctor en Medicina por la Universidad de Chicago especializado en Neurocirugía y Medicina Conductual, respaldó la creencia de que el mundo objetivo no existe, no al menos de la manera como lo conocemos o como nosotros lo vemos.
“En el mundo que vivimos sólo hay olas y frecuencias que nuestro cerebro las convierte en imágenes y que constituyen nuestro mundo. Nuestro cerebro es responsable de crear las cosas como nosotros queremos ver”, dijo el Doctor Pribram.
Pribram afirma que nuestro cerebro es capaz de construir objetos, incluso llegó a la conclusión de que también “construimos el espacio y el tiempo”.
Las 11 claves para entender el universo holográfico
El concepto de un universo holográfico no es nada nuevo. Los sufíes del siglo XII llegaron a la conclusión de que “el macrocosmos es el microcosmos”. El Profeta egipcio Hermes Trismegisto dijo que una la comprensión universal es la clave de “sin él es como el seno de las cosas, el pequeño es como el grande”. Los alquimistas medievales tenían otro lema: “Como es arriba, es abajo”. Con el paso de los tiempos se han establecido unas claves para entender la realidad en que vivimos:
1. Nos damos cuenta de que tenemos el poder de cambiar nuestras vidas al alterar nuestras creencias.
2. Tenemos el poder de sanar las partes internas de nuestro cuerpo a través del estudio de las partes externas. Lo que está ahí fuera está también dentro de cada uno de nosotros, hasta el nivel celular.
3. Nos acercamos al bienestar de una manera holística.
4. Estamos dispuestos a dejar ir nuestro pensamiento condicionado e ideas para que nos demos cuenta de que la realidad puede ser una ilusión.
5. Tenemos la capacidad de cambiar la realidad a través de observar y participar en el proceso.
6. No ver los fenómenos psíquicos como algo fuera de lo común o increíble. Sólo porque algo no está probado en un laboratorio, no por ello es menos cierto.
7. Puesto que somos realmente hologramas, somos capaces de experimentar todos los fenómenos psíquicos tales como la visión remota, telepatía o el salto cuántico.
8. Al avanzar a una conciencia superior, nos abrimos paso a la información, como los ovnis, extraterrestres y otras formas de existencia.
9. Vivimos en un mundo que está conectado, no fragmentado.
10. Hemos despertado a la idea de un universo que se compone de frecuencia, en lugar de algo que se hace de manera material.
11. En esencia, estamos en un camino de iluminación, que nos permite darnos cuenta de nuestra naturaleza básica y que nos dirige a nuestro origen.
(TECNICA HOLOGRAFICA)
Científicos de la Purdue University han desarrollado una nueva tecnología de captación de imágenes que ha permitido realizar el primer "paseo visual" a través de un tumor vivo. La técnica, que usa láseres, hologramas y detectores especiales, podría sustituir a los habituales rayos-X, dañinos para los tejidos.
David Nolte y su equipo llaman a esta nueva técnica "optical coherence imaging". La han utilizado para registrar un video del interior de un tumor canceroso de rata, la primera vez que alguien ha hecho un "vuelo" holográfico a través de un tejido vivo de este tipo, que no se encontraba en el interior de un animal, sino que fue cultivado y mantenido con vida en un medio con nutrientes. La técnica OCI tiene muchas aplicaciones, además de las imágenes de diagnóstico en medicina e industria. Su interés actual reside en que permitirá, por ejemplo, comprobar cómo reaccionan los tumores en tiempo real, mientras son tratados con fármacos experimentales.
De especial importancia en la OCI es la película holográfica semiconductora desarrollada para la ocasión. Muchas otras tecnologías requieren en primer lugar que los especimenes, como los tumores, sean especialmente preparados y cortados en pedazos para su examen, lo cual mata los tejidos. Con la OCI, los investigadores médicos sólo tendrán que utilizar un joystick para "navegar" de forma interactiva a través de los tejidos vivos, sin dañarlos. Las "películas holográficas dinámicas" utilizadas son las películas más sensibles del mundo. Son necesarias para que el sistema funcione. Cuando dos rayos láser se cruzan sobre la película, se crean imágenes holográficas. Pero a diferencia de las imágenes fijas que estamos acostumbrados a ver, la película se mueve y por tanto ofrece imágenes cambiantes. Son hologramas que se ajustan a las condiciones cambiantes de luz e información transportadas por los rayos láser. Toda esta información coherente es almacenada a partir de la luz, de manera que tenga un aspecto tridimensional, como si procediera del objeto original. La película es combinada con una serie de lentes y espejos, que actúan como filtros, rechazando la luz ordinaria. Sólo se necesita la luz coherente del láser para producir las imágenes.
No obstante, la mayoría de detectores de luz, incluido el ojo humano, no pueden ver la luz coherente, por lo que debe emplearse película holográfica, una película fabricada con capas alternativas de dos materiales, arseniuro de galio y arseniuro de galio-aluminio. Estos semiconductores forman una película de 200 capas, cada una de ellas de unos 8 nanómetros de espesor.
Hasta cierto punto, la holografía se puede aplicar en la microscopía óptica, especialmente en el estudio de los organismos vivos. La mejor aplicación de la holografía, sin embargo, se halla en el campo de la interferometría. Al hacerse visibles diferencias en los frentes de onda de pequeñas fracciones de longitud de onda, este método resulta de enorme sensibilidad para el estudio de deformaciones de determinados materiales.
Otra aplicación importante la constituye el almacenamiento de datos digitales, que se pueden grabar como puntos brillantes y oscuros en las imágenes holográficas. Un holograma puede contener un gran número de 'páginas' que se graban con ángulos distintos respecto de la placa, permitiendo almacenar una cantidad enorme de datos en un solo holograma. Iluminándola mediante un haz de láser con diferentes ángulos se pueden recuperar selectivamente las distintas páginas.
El holograma se aplica a todas las siguientes áreas: Neurología, Medicina, Física, Mecánica Cuantica, Parapsicología, Psiquiatría, Informática, Mecánica Celeste, Mecánica Ondulatoria, Pedagogía, Óptica, Educación, Microscopia, Oftalmología, Interferometría, Biología, Teología, Cienciología, Luminotecnia, Ensayos de Materiales, Electrónica, Fisiología, Música, Matemática, Mecánica Relativista, Metafísica, Astronomía, Astrofísica, Filosofía, Geología, Mecánica de Matrices, Telecomunicaciones
MICROSCOPIA:
En el campo de la microscopia una observación atenta generada desde un holograma obtenido a partir de la muestra a analizar, crea una mayor apreciación de la estructura y organización microscópica de la muestra. Este aporte agranda las fronteras de la microscopia en la investigación biológica, histológica y en los campos de bacteriología
MACANICA CELESTE:
Proponiendo la estructura holográfica al cosmos, se despiertan nuevas inquietudes sobre el comportamiento del universo, tales como las intereracciones de los fotones con las diferentes dimensiones cosmicas que existen y la interacción de las mismas con los cuerpos celestes y sus niveles de energía (estados de las frecuencias).
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